El Tribunal de Cuentas de Francia estimó que los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024 implicaron un desembolso público cercano a 6,000 millones de euros, desglosados en unos 2,770 millones para organización (incluyendo 1,400 millones en seguridad) y 3,190 millones en infraestructuras
Esta cifra supera la previsión del Comité Organizador (COJO) de 4,400 millones, que se apoyaba mayormente en financiación privada y en la empresa Solideo con aportes públicos parciales.
Este nivel de gasto genera presión en un momento en que Francia enfrenta una deuda pública del 113% del PIB y un déficit en torno al 5.8% en 2024.
Estudios sobre el impacto económico de los Juegos señalan además beneficios potenciales en la región Île-de-France por hasta 9,000-11,000 millones de euros netos a lo largo de 17 años, pero advierten que dichos ingresos no implican rentabilidad directa y que la correlación con el gasto público debe evaluarse cuidadosamente.
La primera estimación oficial del Tribunal cobra relevancia de cara a la preparación de los Juegos de Invierno 2030 en los Alpes franceses; se destaca la necesidad de optimizar gastos y reforzar la coordinación entre Estado, organismos locales y entidades organizadoras para evitar desviaciones futuras. Asimismo, refuerza el debate sobre la sostenibilidad de grandes eventos en economías con niveles de endeudamiento elevados y sobre las salvaguardas que deben acompañar la planificación de infraestructuras y medidas de seguridad en proyectos de esta magnitud
