LA ROMANA, R. Dominicana.
– Un prometedor prospecto dominicano fue sacado del radar de las Grandes Ligas al confirmarse que presentaba actas de nacimiento falsificadas: usaba el documento de un hermano menor para aparentar 11 años y aspirar a un bono de US$3 millones cuando firmara en 2029 .
Un entrenador pagó US$5?000 para entrenar al joven durante 24 meses, incluyendo tres viajes a Colombia y hasta seis try-outs en una sola semana. El programa se basaba en la idea de un “fenómeno” con gran velocidad, estatura (6’1”) y proyección, hasta que una investigación forense reveló su verdadera edad: dos años mayor de lo declarado.
El escándalo salió a la luz cuando se revisaron registros dentales, confirmando las sospechas del murmullo y derrumbando todo el valor estimado del jugador. Con la edad real, solo sería elegible para firmar en 2027, reduciendo su atractivo para las organizaciones de MLB.
Este caso refleja un problema recurrente en el sistema latinoamericano: alteración de identidad para elevar los bonos de firma. Según testimonios no identificados del entorno, el joven sigue siendo un buen pelotero, pero ahora se enfrenta a la necesidad de demostrar su talento junto a jugadores de su verdadera edad.
Además, los entrenadores lamentan la pérdida emocional y económica: “Yo duré dos semanas sin dormir cuando me confirmaron”, dijo uno. Su programa previamente produjo prospectos con bonos de siete cifras, pero esta vez todo se desmoronó tras la verificación oficial.
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