Justo antes del inicio del entrenamiento, los Green Bay Packers consolidaron a su joven atacante con una extensión de contrato de cuatro años por $88 millones, incluyendo un bono inicial de $30.2 millones, el más alto otorgado a un liniero ofensivo en la historia de la NFL.
El tackle derecho de 26 años, seleccionado en la cuarta ronda del draft de 2022 proveniente de Wake Forest, ha sido titular los 17 juegos de las últimas dos temporadas y se ubicó tercero en las votaciones All?Pro entre sus pares.
Su versatilidad para jugar en cualquier posición de la línea —desde guardia hasta tackle izquierdo— ha sido muy valorada por el coach Matt LaFleur.
Este acuerdo le otorga a Tom una gran seguridad financiera, evitando que juegue el último año de su contrato de novato y poniendo rumbo firme hacia la próxima campaña. Fuentes indican que el contrato puede alcanzar un máximo de $92 millones, incluyendo incentivos.
Para los Packers, asegurar a Tom representa fijar uno de los pilares fundamentales de su línea ofensiva en torno al quarterback Jordan Love, dándole estabilidad y presencia a largo plazo en la zona caliente.
