El debut de Ferrari en el Gran Premio de Bélgica marca un momento crucial en la temporada 2025: Lewis Hamilton ya ha completado 12 Grandes Premios con la Scuderia sin subir al podio y sin obtener una victoria desde su triunfo sprint en China. Ahora, con el estreno de una nueva suspensión trasera en el SF?25, el británico busca transformar la situación interna del equipo.
Hamilton ha asumido un rol activo más allá del volante: durante el descanso, mantuvo reuniones con la cúpula de Ferrari —incluyendo al presidente John Elkann, el director Benedetto Vigna y el team principal Frédéric Vasseur— y entregó documentos detallados con propuestas técnicas y estratégicas para revertir el desempeño actual.
En la única sesión de entrenamientos libres (FP1) del fin de semana, Hamilton terminó séptimo, a más de un segundo del líder Oscar Piastri (McLaren), que dominó la tabla de tiempos, mientras su compañero Charles Leclerc quedó quinto, casi un segundo por detrás del australiano. Ferrari también reportó problemas de potencia hacia el cierre de la práctica.
Al ser interrogado por el efecto de la suspensión, Hamilton fue franco: “El coche se sintió igual que antes”, descartando mejoras inmediatas y anticipando que la optimización llevará varias carreras más.
Este fin de semana también marca el primer gran premio sin Christian Horner al mando de Red Bull, nuevo rol que asumió Laurent Mekies, lo que introduce una nueva atmósfera competitiva en Spa.
