La NFL ha informado que al menos 100 jugadores, además de unas 24 personas empleadas en equipos, han sido multados por revender sus boletos asignados del Super Bowl LIX a precios superiores al valor nominal, en una clara violación de las políticas del convenio colectivo.
Según un memo interno de la liga, muchos de los implicados vendieron sus entradas a un grupo reducido de agentes conocidos como «bundlers», quienes posteriormente las ofrecían en reventa a precios fuertemente inflados: desde aproximadamente 2,600?USD hasta más de 10,000?USD por boleto.
Las sanciones fueron precisas:
Jugadores que revendan serán multados con 1.5 veces el valor nominal del boleto y perderán acceso a sus boletos del Super Bowl durante los próximos dos años (a menos que su equipo esté participando en el juego).
Empleados de clubes enfrentan multas equivalentes al doble del valor del boleto.
Aquellos que se nieguen a acatar las sanciones podrían enfrentar suspensiones por parte del comisionado Roger Goodell. Algunos ya aceptaron las penalizaciones para evitar perder tiempo de juego.
En vista de lo sucedido, la NFL ha convocado refuerzos: implementará capacitación obligatoria para todo el personal antes del Super Bowl LX y se anticipan penas más severas para futuras faltas relevantes.
