La campeona olímpica argelina Imane Khelif, oro en el boxeo femenino de 66 kg en París 2024, ha dado un paso en firme: ha presentado una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS/CAS) contra la decisión de World Boxing, el organismo rector del deporte, que le prohíbe competir en sus eventos sin someterse a un test genético de sexo.
Este mandato, introducido en mayo de 2025, establece como requisito obligatorio someterse a una prueba cromosómica para definir el sexo biológico antes de poder participar en las categorías femeninas oficiales. Khelif fue excluida del torneo de Eindhoven en junio justamente por no cumplir con esa exigencia.
¿Qué busca la apelación?
La boxeadora solicita que el TAS anule la normativa y que se le permita competir en el Campeonato Mundial de Boxeo 2025 en Liverpool (del 4 al 14 de septiembre) sin tener que someterse al test. No obstante, el tribunal ya ha rechazado su solicitud de suspensión provisional de la medida, por lo que la prohibición sigue vigente hasta que se resuelva el caso de fondo.
Antecedentes y repercusiones
Khelif fue descalificada del Campeonato Mundial de 2023 por un test de elegibilidad de género impuesto por la antigua autoridad (IBA), aunque el Comité Olímpico Internacional (COI) la autorizó a competir —y ganar medalla de oro— bajo la normativa que prioriza la documentación legal sobre el sexo biológico.
El llamado “test de feminidad” ha sido objeto de críticas desde distintas organizaciones debido a su carácter invasivo y la difusión pública del caso, lo que ha sido catalogado como una vulneración de la privacidad y un riesgo para el bienestar psicológico de la atleta.
Khelif ha desmentido todo cuestionamiento sobre su identidad y sigue enfocada en su carrera —con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028— mientras insiste en que nació y vive como mujer.
