El derecho novato Nolan McLean sumó su cuarta victoria en cuatro salidas —una hazaña que ningún abridor logró en los Mets desde those históricos Tom Seaver o Dwight Gooden— tras lanzar seis entradas efectivas con siete ponches, tres hits y dos carreras permitidas, todo ello con una ERA de apenas 1.37.
Después de un inicio complicado, donde permitió dos carreras y embasó a sus primeros rivales, McLean se repuso y retiró a los últimos 14 bateadores que enfrentó, ajustando su repertorio con sinker, cambio, curva y sweeper para imponer su ritmo.
Este desempeño lo consolida como una de las sensaciones del año, siendo el primer Mets en lograr 4-0 al inicio de su carrera y el primero en MLB desde Chase Anderson en 2014 con un arranque así.
Ofensiva imparable: jonrones y gran producción colectiva
Los Mets apoyaron esa joya monticular con un ataque arrollador de 17 imparables y 12 carreras:
Luis Torrens conectó un cuadrangular de tres carreras en un rally de cinco anotaciones en la cuarta entrada.
Juan Soto y Pete Alonso sacudieron jonrones en respaldo ofensivo clave para sellar el marcador.
Jeff McNeil aportó tres imparables y tres impulsadas, mientras Brandon Nimmo y Brett Baty sumaron tres hits cada uno.
Impacto en la lucha por octubre
Con este resultado, los Mets mejoraron a 75-64, ampliaron su ventaja a cinco juegos sobre Cincinnati por el último wild-card y fortalecieron sus opciones de cara a la postemporada.?cite?turn0news16?turn0news20?
