Los Tampa Bay Rays parecen haber encontrado su mejor versión en el momento más oportuno de la campaña 2025. Con su victoria 9-4 sobre los Seattle Mariners, completaron una barrida de tres juegos y extendieron su racha a seis triunfos consecutivos, igualando la mejor seguidilla que habían conseguido meses atrás. Este repunte no solo revitaliza a la plantilla, sino que los devuelve a la conversación seria por un lugar en la postemporada.
El equipo ahora ostenta un récord de 70-69, quedando nuevamente por encima del .500 y situándose a solo 2.5 juegos del último wild card de la Liga Americana. En un mes de septiembre cargado de presión, los Rays lucen como un rival al que nadie querrá enfrentar.
Explosión ofensiva liderada por Yandy Díaz
La ofensiva fue, sin dudas, la gran protagonista de la serie. En el juego final ante Seattle, los Rays acumularon 19 imparables, la cifra más alta en un encuentro esta temporada.
Yandy Díaz tuvo una jornada histórica: se fue de 5-5 al bate, con varias conexiones oportunas y liderazgo ofensivo. Fue el primer juego de cinco hits en su carrera en MLB, consolidando su papel como uno de los bates más consistentes del equipo.
Junior Caminero, la joven sensación dominicana, aportó con remolcadas decisivas y continúa demostrando por qué es considerado el futuro de la franquicia.
También destacaron Josh Lowe y Brandon Lowe, quienes sumaron hits importantes para sostener el rally inicial de cuatro carreras en el primer inning.
Este rendimiento colectivo refleja la profundidad de la alineación: los Rays no dependen únicamente de una estrella, sino de un engranaje ofensivo que puede castigar desde distintos turnos.
Pitcheo confiable: Houser marca el tono
En la lomita, Adrian Houser fue clave. Lanzó 7 entradas completas con 8 ponches, controlando a la peligrosa ofensiva de Seattle y permitiendo que la ventaja tempranera se mantuviera firme.
El bullpen también respondió con solidez, administrando los últimos innings sin grandes sobresaltos, algo vital para un equipo que había sufrido altibajos recientes en sus relevistas.
Contexto de temporada y significado de la racha
Hasta hace dos semanas, los Rays parecían quedar fuera de la pelea. Las lesiones, la inconsistencia ofensiva y un bullpen inestable habían generado dudas. Sin embargo, esta racha de seis triunfos consecutivos cambia por completo el panorama:
Ofensiva en alza: en estos seis partidos, Tampa Bay promedia más de 7 carreras por encuentro, un salto significativo respecto a su producción previa.
Clasificación ajustada: con 70-69, vuelven a meterse de lleno en la contienda por el último comodín, compitiendo directamente con Rangers, Guardians y Red Sox.
Confianza recuperada: el clubhouse se siente distinto; ganar series consecutivas y barrer a Seattle les devuelve la convicción de que octubre está al alcance.
Lo que viene para Tampa Bay
El calendario no da tregua: los Rays aún deben enfrentar a equipos directos en la lucha por playoffs. Esta racha será puesta a prueba inmediatamente, pero la clave estará en mantener la disciplina ofensiva y en que su rotación siga rindiendo a nivel alto.
Yandy Díaz lo resumió tras el triunfo:
“Estamos jugando como sabemos. Si seguimos así, nadie nos detiene.”
Con un lineup encendido, un pitcheo más confiable y la motivación de haberse metido nuevamente en la pelea, los Rays llegan al tramo final de temporada con un impulso renovado y la mirada fija en octubre.
