Los Milwaukee Cerveceros aseguraron el campeonato de la División Central de la Liga Nacional por tercera temporada consecutiva, y la cuarta en los últimos cinco años.
Aunque perdieron 5-1 ante los Cardenales en el Busch Stadium, el revés no les impidió levantar el trofeo: una derrota de los Cachorros en Cincinnati fue suficiente para confirmar su liderazgo.
Un camino de recuperación
Milwaukee comenzó la temporada con dificultades: tras un arranque de 0-4, parecía que estaría lejos de competir por arriba.
Pero una racha espectacular lo cambió todo: 53 victorias en 69 encuentros le dieron el empuje que necesitaba para posicionarse como el mejor récord en toda la MLB en ese tramo.
Además, no solo destacaron en victorias: tienen el mejor diferencial de carreras, una ofensiva potente, buena defensa, y rendimiento notable en corridas de base.
Lo que viene
Con el título asegurado, los Cerveceros ahora buscan conseguir uno de los dos primeros puestos del cuadro de postemporada en la Liga Nacional, lo que les daría ventaja de local en la Serie Divisional.
Sin embargo, afrontan retos importantes: varios lanzadores clave están lesionados, incluidos Brandon Woodruff, José Quintana, Trevor Megill y DL Hall.
También arrastran una estadística preocupante en octubre: desde 2018, Milwaukee tiene un récord de 2-11 en juegos de playoffs y 0-6 en series postemporada. Eso lo convierte en un equipo probado, pero que aún necesita dar un golpe decisivo en postemporada.

