El FC Barcelona dio a conocer su informe económico del ejercicio 2024-25, exhibiendo una recuperación en sus ingresos pero también enfrentando pérdidas netas y deudas estructurales que siguen condicionando su equilibrio financiero.
Ingresos récords y áreas de fortaleza
Los ingresos ordinarios del club alcanzaron 994 millones de euros, una cifra cercana a los mil millones.
Particularmente sobresalieron los ingresos por patrocinios, que batieron récords, con grandes acuerdos como el nuevo convenio con Nike.
La comercialización y el merchandising también mostraron un fuerte crecimiento, con un aumento notable en ventas globales digitales.
Las sombras detrás del brillo
A pesar de esos ingresos, el club registró una pérdida neta de 17 millones de euros, afectado por factores extraordinarios como la sanción de la UEFA y ajustes contables en sus filiales (como Barça Produccions).
Barca Blaugranes
Además, parte de sus activos, especialmente en el ámbito de contenido audiovisual y productora, han tenido que ser reevaluados a la baja, lo cual impactó en pérdidas contables.
Se confirmó una sanción de 15 millones de euros impuesta por la UEFA por incumplimientos relacionados con el fair play financiero.
Deudas, masa salarial y previsiones
La deuda total del club se redujo a 469 millones de euros, merced a una gestión más prudente y ajustes financieros.
La masa salarial se mantiene en el 54 % de los ingresos ordinarios, lo que sitúa al club dentro de los parámetros aceptables según normativa UEFA y LaLiga.
Para la temporada 2025-26 se proyectan ingresos de 1,075 millones de euros, impulsados en gran parte por el retorno gradual al Camp Nou (estimado con un incremento de ~50 millones).
El club también prevé un “beneficio ordinario” para la próxima temporada, antes de impuestos, como signo de que aspiran a cerrar el ciclo de pérdidas.
Riesgos y desafíos inmediatos
Aunque el club anuncia recuperación, las pérdidas netas y los ajustes contables revelan que su situación aún es frágil y dependiente de factores extraordinarios.
La sanción de la UEFA y la depreciación de activos cuestionan la sostenibilidad del modelo basado en “ventas de palancas” como los derechos audiovisuales o licencias especiales, que no siempre pueden reconocerse como ingresos operativos.
El regreso al Estadio Camp Nou es clave — mientras juega en estadios provisionales (como Montjuïc), se calcula que pierde más de 100 millones de euros en ingresos potenciales por localía.

