En una noche para la historia, Shohei Ohtani brilló tanto al bate como en el montículo, liderando a Los Angeles Dodgers a una victoria de 5-1 sobre los Milwaukee?Brewers en el Juego 4 de la Serie?de?Campeonato?de?la?Liga?Nacional (NLCS), con lo que los Dodgers barrieron la serie y aseguraron su pase a la Serie Mundial por segundo año consecutivo.
Lo más destacado
Ohtani conectó tres jonrones en el partido —uno en la 1.ª entrada, otro en la 4.ª y el tercero en la 7.ª— y acumuló una salida de seis entradas sin carreras, con 10 ponches.
Con ese dominio histórico, Ohtani se convirtió en el primer lanzador en la historia de las Grandes Ligas, en temporada regular o postemporada, en conectar tres jonrones y ponchar al menos diez bateadores en el mismo juego.
Su actuación le valió el premio de MVP de la NLCS, consolidando su estatus como figura decisiva de la postemporada.
Gracias a este triunfo, los Dodgers extendieron su dominio en la serie y se colocaron en camino hacia otro campeonato, con la motivación de ser el primer equipo en hacer la hazaña de ganar títulos consecutivos desde los Yankees (1998-2000).
¿Por qué es relevante?
La actuación de Ohtani es significativa por varios motivos:
Demuestra su capacidad única como jugador dos-vías, es decir, tanto lanzador como bateador de élite.
Marca un momento clave para los Dodgers, que vuelven a la Serie Mundial y podrían consolidar una era de dominio.
Para el béisbol, es un hito: pocas veces se ve un rendimiento tan completo en una sola estación de playoffs.
