El excampeón invicto Floyd Mayweather Jr. ha llevado su pelea más reciente fuera del ring al presentar una demanda multimillonaria contra Showtime Networks y el exdirectivo Stephen Espinoza, alegando que se le adeudan al menos 340 millones de dólares producto de un presunto fraude financiero relacionado con sus combates más lucrativos.
Según la querella, el exboxeador afirma haber sido víctima de un esquema prolongado de “malversación de fondos, incumplimiento fiduciario y conspiración”, en el que su exmánager y asesor Al Haymon habría desviado ganancias con la participación y ayuda del canal televisivo.
Mayweather sostiene que el dinero desaparecido proviene de una “red compleja de cuentas ocultas, transacciones no autorizadas y ocultamiento deliberado de registros financieros”, lo que lo habría privado de una porción significativa de los ingresos generados durante su carrera, estimados en más de 1,200 millones de dólares.
La demanda también alega que parte de los fondos vinculados a combates estelares —como los enfrentamientos con Manny Pacquiao y Conor McGregor— fueron desviados a cuentas bajo control de Haymon, y que las solicitudes posteriores para revisar documentación financiera habrían sido obstaculizadas o respondidas con informes incompletos o inaccesibles.
Aunque Haymon es una figura central en las acusaciones, no fue incluido como demandado en el proceso. En contraste, Showtime y su exejecutivo han sido señalados por presuntamente facilitar la desviación de fondos y negar transparencia contable.
Mayweather —retirado desde 2017 con récord profesional de 50-0— busca recuperar los montos que considera extraviados, además de daños adicionales, mientras el caso se perfila como una disputa legal que podría prolongarse en tribunales y reabrir el debate sobre la gestión financiera de algunas de las mayores bolsas en la historia del boxeo.
