En Oracle Park, bajo una noche caliente, los New York Mets vencieron 8?1 a los San Francisco Giants, destacándose no solo por el bateo sino también por las impecables intervenciones de Pete Alonso en la primera base.
Defensa de élite
En la primera entrada, Alonso recogió un rodado débil sobre el montículo tras un swing parcial de Wilmer Flores, lo atrapó limpiecito del suelo y salvó una potencial jugada complicada, manteniéndose en equilibrio sobre un solo pie. (turn0search1)
En la segunda entrada, corrió hasta el borde del césped del jardín derecho para desviar un protocolario “hopper” de Jung Hoo Lee, girar y lanzar con precisión a Clay Holmes, asegurando un out clave en un ataque ordenado. (turn0search1)
La joya llegó en la tercera entrada, cuando un rodado de Matt Chapman desviado por Ronny Mauricio se dirigía fuera del guante. Alonso se lanzó hacia afuera del cajón de la inicial, logró atrapar el balón y tocó a Chapman, salvando la entrada tras una revisión en video. (turn0search1)
Impacto en el desarrollo del juego
Estas jugadas defensivas resultaron decisivas al frenar embates iniciales de San Francisco y permitir a Clay Holmes escapar de situaciones comprometedores tempranamente en su apertura, impulsando la quinta victoria consecutiva del equipo. (turn0search1)
Aunque Alonso se fue de?0?4 con un elevado de sacrificio, fue uno de los jugadores más influyentes del partido por su impacto a la defensa, una faceta en la que sobresale especialmente en recogidas de bolas en el suelo. De hecho, lidera las mayores en “scoops” y sigue puliendo su fildeo de rutina.
