En una de las noches más memorables del clásico de Los Ángeles, los Los Angeles Angels lograron la octava triple matanza en la historia de la franquicia y se impusieron 7-6 sobre los Dodgers en entradas extras. La jugada ocurrió en la sexta entrada, con el juego empatado 5-5 y corredores en primera y segunda, cuando Shohei Ohtani conectó un liner directo al campocorto Zach Neto. Neto lo atrapó, pisó segunda para dobleplay y lanzó rápido a primera para completar el triple play —una combinación impecable de técnica y concentración.
La acción fue aún más notable por la influencia del coach. Neto acreditó el posicionamiento como clave para la jugada: “Todo gracias a la preparación del coach Ryan Goins. Solo tuve que hacer mi trabajo”, explicó el campocorto con humildad y precisión.
No obstante, el buen momento de Ohtani no se detuvo ahí. En la novena entrada conectó un jonrón crucial —su 43º de la temporada— para adelantar momentáneamente a los Dodgers.
El cierre fue dramático. En el décimo inning, los Angels empataron con un sacrificio y el emergente Jo Adell lo definió con imparable para sellar el triunfo 7-6. Fue la sexta victoria consecutiva de los Angelinos en la Freeway Series.
Este episodio fue doblemente histórico: el triple play fue el primero de los Angels desde el 18 de agosto de 2023 (curiosamente, el debut inclusivo de Nolan Schanuel), mientras que Ohtani se convirtió en apenas el segundo MVP defensor en la historia de MLB en golpear en un triple play.
