Con una actuación dominante del abridor Matthew Boyd y un arranque explosivo de su ofensiva, los Chicago Cubs vencieron 6-0 a los Milwaukee Brewers en el Juego 4 de la Serie Divisional de la Liga Nacional, forzando así un decisivo Juego 5.
Boyd trabajó hasta la quinta entrada permitiendo cero carreras, lo que le dio a su equipo el impulso necesario para controlar el juego.
La ofensiva se adelantó en la primera entrada con un jonrón de tres carreras de Ian Happ, sentando las bases para el triunfo.
En la postemporada moderna, forzar un Juego 5 tras venir de una racha de derrotas iniciales es algo poco común, pero los Cubs demostraron que aún tienen vida.

