En un momento que quedará grabado en los anales de las Grandes Ligas, Shohei Ohtani se convirtió en el primer lanzador en la historia de MLB que conecta un jonrón poniéndose como abridor del juego.
El suceso ocurrió durante el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, donde Ohtani no solo lanzó seis entradas sin permitir carreras y ponchó a diez bateadores, sino que también despachó tres jonrones —incluyendo uno como primer bate del juego— lo que elevó su actuación a lofts históricos.
Datos clave:
Conectó su jonrón inicial como abridor en la primera entrada, rompiendo una barrera que ningún lanzador había cruzado antes en postemporada.
Su dominio fue integral: la mezcla de bateo y lanzamientos lo ubicaron en una actuación que algunos analistas califican como la mejor individual en la historia de un juego de playoffs.
La hazaña no solo reafirma su estatus de superestrella «dos-vías», sino que amplía los límites de lo que es posible cuando un jugador mezcla roles de lanzador y bateador al más alto nivel.
