Los San Francisco Giants vivieron una tarde memorable al vencer 8-2 a los Rockies, extendiendo su racha de jonrones a 15 partidos consecutivos, la más larga del equipo desde 2001. Este despertar ofensivo llega justo cuando el equipo ganó 8 de sus últimos 9 encuentros, regresando a un récord de .500 por primera vez desde el pasado 10 de agosto.
Héroes del encuentro
Rafael Devers abrió el marcador con un jonrón que encendió el ataque y mostró por qué fue firmado con tanta expectativa.
Willy Adames también la sacó del parque y sumó una actuación ofensiva clave para mantener la ofensiva en marcha.
A ellos se sumó el novato Drew Gilbert, quien conectó otro cuadrangular y terminó con un récord de 4 imparables, demostrando que el pipeline aporta energía valiosa al lineup.
Un impulso que llega en el momento ideal
La ofensiva, que había sido inconsistente durante buena parte de la temporada, ahora parece encendida: 69 carreras en los últimos 9 juegos respaldan su remontada. Este repunte no solo ayuda al equipo en el marcador sino que también refresca la esperanza de un impulso final rumbo a octubre.
El manager Bob Melvin lo resumió con claridad:
“Tenemos algunos muchachos con auténtico poder. Cuando estás anotando carreras, eso se refleja en tu estilo de juego.”
