Los Dodgers sellaron una de las noches más memorables de su historia al derrotar al Toronto Blue Jays 6-5 en un maratón de 18 entradas —el Juego 3 más largo de la historia de las Series Mundiales en términos de entradas— y tomaron ventaja en la serie 2-1.
El héroe de la noche fue Freddie Freeman, quien conectó un jonrón de walk-off en la parte baja de la 18.ª entrada, frente al lanzador zurdo Brendon Little, para poner punto final a seis horas y 39 minutos de tensión.
La serie se encontraba empatada 1-1 antes de este choque, donde los Dodgers habían nivelado gracias a un completo de Yoshinobu Yamamoto en el Juego 2.
Momentos clave
El juego entró en la historia por su duración: 18 entradas, igualando el récord de más entradas en una Serie Mundial.
Shohei Ohtani también dejó su huella: fue intencionalmente base por bolas cuatro veces, estableciendo un nuevo récord de Series Mundiales.
El bullpen de los Dodgers, que había estado cuestionado, respondió con solidez: los brazos de relevo lanzaron más de 13 entradas permitiendo sólo una carrera en la parte final del juego.
Implicaciones
Con esta victoria, los Dodgers no sólo tomaron la ventaja en la serie, sino que demostraron capacidad de resistencia, profundidad de equipo y que pueden manejar la presión en momentos críticos. Para los Blue Jays, la derrota es un duro golpe emocional y logístico: uno de sus lanzadores de relevo permitió el jonrón decisivo tras un partido extenuante.
