La oficina central de MLB y la MLBPA dieron a conocer el informe anual del programa conjunto antidopaje —administrado de forma independiente por el Dr. Thomas M. Martin—, correspondiente al período que abarca desde el receso entre temporadas anteriores hasta el final de la postemporada 2025.
Se realizaron 11 700 pruebas en total: 9 400 muestras de orina (para detectar sustancias de mejoramiento de rendimiento, estimulantes, diuréticos, agentes enmascaradores, drogas de abuso, etc.) y 2 300 muestras de sangre, empleadas para detectar presencia de hormona de crecimiento humano (hGH).
Del total de esas pruebas, solo dos resultaron positivas en jugadores incluidos en el roster de 40 hombres.
Ambas detecciones correspondieron a sustancias prohibidas para mejora de rendimiento (no se especificaron en ese comunicado cuáles).
En los últimos dos períodos se han excedido las 23 000 pruebas realizadas, lo que demuestra una política de control constante y riguroso.
La proporción de pruebas positivas respecto al total es muy baja —lo que sugiere que el sistema de controles continúa funcionando como medida disuasoria y protege la integridad deportiva del béisbol.
Que haya apenas dos casos detectados en una estructura tan amplia de pruebas refuerza la idea de que la mayoría de los jugadores compiten limpiamente.
El uso permanente tanto de análisis de orina como de sangre, incluso para hGH, demuestra un compromiso claro de MLB/MLBPA con mantener normas antidopaje de alto estándar —heredadas de las mejoras que el programa vino recibiendo desde su implementación formal.
Para los aficionados y la industria, este informe sirve como aval de que el béisbol sigue vigilando con rigor y priorizando la transparencia, un aspecto clave para la credibilidad del espectáculo.
