De acuerdo con un informe reciente del Tribunal de Cuentas, el Estado francés desembolsó un total de 6,600 millones de euros para organizar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024, cifra que supera las proyecciones iniciales.
Desglose del gasto
3,020 millones de euros correspondieron a gastos organizativos, que incluyeron 1,440 millones destinados exclusivamente a seguridad.
Otros 3,630 millones de euros se invirtieron en infraestructura: remodelaciones, construcción de instalaciones y mejoras urbanas.
Parte del exceso financiero se atribuye a inversiones imprevistas, como las costosas obras para garantizar que el río Sena tuviera la calidad necesaria para eventos como natación en aguas abiertas y triatlón.
Comparación con estimaciones anteriores
La meta inicial estimada para el gasto público era 5,900 millones de euros, pero el costo final rebasó ese monto.
Incluso se esperaba que el montante público rondara entre 2,400 millones y 5,000 millones, según estimaciones hechas en 2023 y principios de 2024.
Evaluación institucional y económica
El Tribunal de Cuentas calificó el evento como “éxito indiscutible” y estimó que, aunque requirió una movilización financiera intensa, no se consideró un gasto presupuestario excesivo.
En cuanto al impacto económico, el informe indica que el efecto neto sobre la economía general de Francia será modesto y centrado en el corto plazo.
De la organización (COJO), los gastos reportados fueron de 4,400 millones de euros con un superávit de 75 millones, financiado mayormente de forma privada.
La entidad encargada de las infraestructuras (Solideo) manejó presupuesto mixto (público y privado), con un monto total reportado de 4,500 millones de euros.
El Tribunal señaló que, aunque en general el plan de infraestructura se ejecutó como estaba previsto, la partida de seguridad tuvo una ejecución “particularmente errática”.

