En el universo del béisbol, a veces las emociones trascienden el juego. Eso sucedió este fin de semana con Junior Caminero, el joven tercera base de los Tampa Bay Rays, quien celebró el anuncio de que será padre de forma épica… ¡con un grand slam!
El sábado, Caminero y su esposa, Francesca, se enteraron de que pronto darán la bienvenida a una niña, a quien han decidido llamar Valentina. El domingo, ella le pidió dedicarle el juego a su futura bebé. Y vaya si lo hizo: cambió su música de entrada al plato por “Nokia” de Drake —que repite “baby girl”— como regalo anticipado para la pequeña. Y luego, en un arranque de fuerza, analizó el primer envío que recibió y lo mandó fuera del estadio, conectando su segundo grand slam de la carrera en el quinto inning ante los Cardenales.
Caminero lo describió con orgullo: “Soy un papá muy orgulloso ahora mismo”. Más allá del sentimiento familiar, el jonrón fue decisivo en la victoria 7-2 en el juego que cerró la serie corta, y representó también el 37.º cuadrangular de la temporada, superando a Evan Longoria en el listado de más jonrones por una temporada para un jugador joven en la historia de la franquicia.
Este bambinazo no solo fue notable por su impacto ofensivo, sino también por el poderoso simbolismo detrás: una conexión entre lo personal y el deporte, entre la alegría familiar y el rendimiento en el terreno. En palabras del propio Caminero, el amor y la emoción lo impulsaron ese día.