En un partido reciente contra Phoenix Suns, los Houston Rockets se impusieron con claridad 117-98, y Kevin Durant aprovechó para alcanzar un hito histórico: con un tiro en suspensión al final del primer cuarto, se convirtió en el octavo jugador en la historia de la NBA en llegar a los 31 000 puntos en su carrera.
Durant terminó esa noche con 28 puntos, además de varios aportes en asistencias, rebotes y defensa —una actuación completa que selló un logro impresionante a sus 37 años.
Qué representa el récord
Al unirse al exclusivo club de 31 000 puntos (junto a leyendas como LeBron James, Kareem Abdul-Jabbar o Kobe Bryant), Durant confirma su estatus como uno de los anotadores más letales de la historia.
Más allá del número, el hito demuestra su longevidad y constancia. A pesar de estar en su temporada 19, sigue manteniendo un alto nivel —representación clara de su disciplina, talento y adaptación.
Para los Rockets, representa una señal de ambición: tener a un veterano vigente y productivo puede ser clave para competir fuertemente en el Oeste. La victoria ante los Suns y la marca de Durant inyectan confianza en el equipo.
Qué esperar ahora
Durant ya está proyectando superar otras marcas históricas —si mantiene su producción, podría acercarse en puntos a otras leyendas del ranking histórico.
Houston parece encaminado a aprovechar esta versión “renovada y madura” de KD: con juventud en la plantilla pero experiencia a la mano, puede ser un equipo a tener en cuenta en la pelea por playoffs.
La pregunta ahora es cuánto tiempo más podrá mantenerse en este nivel: su salud, consistencia y rol dentro del equipo serán claves. Pero por ahora, la NBA tiene un nuevo nombre más en su lista de grandes anotadores históricos.
