A sus 40 años, LeBron James encara su temporada 23 con Los Angeles Lakers con una mentalidad firme: aunque su contrato esté a punto de expirar, aseguró que eso no afectará su rendimiento ni su compromiso con el equipo.
Durante el día de medios del equipo, James declaró que no le quita el sueño la situación contractual. “No me preocupan los contratos en este momento de mi carrera. Eso no me preocupa en absoluto”, afirmó, asegurando que lo único que le importa es competir al máximo nivel.
Contexto y retos a futuro
En junio pasado ejerció su opción de jugador por US$ 52.6 millones para esta temporada.
El momento es inusual: será la primera vez con los Lakers que James llega a una campaña sin un contrato a largo plazo garantizado.
James sufrió la temporada pasada un esguince de ligamento colateral medial (MCL) en la rodilla izquierda durante los playoffs, lo cual aumenta la atención sobre su salud física para el próximo curso.
En cuanto a metas, LeBron dijo que aspira a que el equipo sea “meticuloso todos los días” y que deben jugar con nivel de campeonato.
El veterano enfatizó que su amor por el proceso de preparación, entrenamiento y liderazgo será el indicador final de hasta cuándo seguirá activo. “Cuando deje de amar el proceso, lo sabré con certeza”, confesó.