CHICAGO.-
La leyenda de los Chicago Cubs, Sammy Sosa, volvió este viernes a Wrigley Field por primera vez desde 2004, recibiendo un gesto de reconciliación entre el ídolo y su antigua fanaticada . De 56 años, Sosa arribó en un vehículo negro y fue recibido calurosamente por el dueño Tom Ricketts, quien lo abrazó en la entrada al estadio.
Durante el juego entre los Cubs y los Mariners, se proyectó un homenaje audiovisual en pantalla gigante, seguido por una ovación de pie y cánticos de “Sam?my, Sam?my” cuando apareció en una suite.
Con su carisma intacto, Sosa se quitó el sombrero, se tocó el pecho y volvió a celebrar con el icónico gesto de “beso al aire” mientras vibraba el estadio .
En una emotiva pausa, declaró: “Esta es mi casa”, evocando el fuerte vínculo que aún mantiene con Wrigley.
Esta reaparición cierra un capítulo abierto tras su abrupta salida y los rumores de dopaje en 2004, evento que generó tensiones con la organización.
Su retorno se enmarca dentro de una reconciliación iniciada en diciembre, luego de un disculpa pública por “errores” cometidos durante su carrera, lo que permitió su inclusión en el Cubs Hall of Fame 2025 y su participación en la convención invernal del equipo .

