Los Navegantes del Magallanes anunciaron este jueves la destitución de Eduardo Pérez como manager del equipo para la temporada 2025-26 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), luego de que el club sumara su undécima derrota y quedara al fondo de la clasificación.
En un comunicado publicado en la red social X (anteriormente Twitter), la franquicia indicó que la salida de Pérez se produjo “por mutuo acuerdo”. El club confirmó que asumirá de manera interina el cargo el coach de banca Mario Lissón.
La campaña de los Navegantes comenzó con cifras adversas: el equipo acumuló un récord de 5 victorias y 11 derrotas, ubicándose en último lugar de la tabla antes de que se tomara la decisión.
La derrota más reciente, un 10-4 ante los Bravos de Margarita, marcó la undécima caída y fue el detonante final para la gestión de Pérez.
En su gestión, Pérez afrontó retos ofensivos y de consistencia en el pitcheo que no pudieron resolverse a tiempo. La directiva decidió que un cambio en el timón era necesario para revertir la tendencia negativa lo antes posible.
Qué sigue para el equipo
Con Lissón al frente como interino, el Magallanes busca detener la caída y generar estabilidad a mitad de temporada. La organización deberá valorar si designa un manager permanente antes del inicio del round-robin o si evalúan internamente la continuación del interinato.
La decisión también envía un mensaje claro a la plantilla: el rendimiento inmediato tiene peso, y la directiva está dispuesta a actuar con rapidez ante resultados adversos.
Perfil de Eduardo Pérez
Eduardo Pérez, ex-jugador de Grandes Ligas y con experiencia como coach, asumió el cargo con expectativas de mejora. Sin embargo, los comienzos de campaña desfavorables y el bajo rendimiento del equipo precipitaron el desenlace.
Interpretación
En una liga tan competitiva como la LVBP, los clubes tradicionales como el Magallanes no pueden permitirse arranques prolongados de bajo nivel. El despido de Pérez refleja la presión que existe en Venezuela por ver resultados pronto, especialmente cuando los equipos tienen proyección y seguidores exigentes.
