El Juego 3 de la Serie Mundial 2025 entre los Los Angeles Dodgers y los Toronto Blue Jays pasará a la historia por múltiples razones: duración récord, marcas individuales, y momentos de alta tensión.
Datos y curiosidades destacados
El partido se extendió por 18 entradas, lo que lo convierte en uno de los juegos más largos en la historia de la Serie Mundial.
Se efectuaron 609 lanzamientos, 48 más que cualquier otro juego de postemporada/Serie Mundial al menos desde el año 2000.
Ambos equipos usaron un total combinado de 19 lanzadores, cifra récord para un juego de Serie Mundial.
El jugador Shohei Ohtani alcanzó base 9 veces, igualando un récord histórico de MLB en un solo juego.
Ohtani también conectó múltiples extrabases (incluyendo jonrones) y recibió 4 bases por bolas intencionales, convirtiéndose en el primer jugador en la historia de los playoffs en recibir esa cantidad de IBB en un solo juego.
Gracias a su jonrón de “walk-off” en la parte baja de la 18ª entrada, Freddie Freeman se agregó al selecto grupo de jugadores que han decidido un juego de Serie Mundial con jonrón de oro.
Se dejó gran cantidad de corredores en base: los equipos combinaron 37 corredores dejados en base, seis más que ningún otro juego de postemporada en el registro citado.
¿Por qué importa?
Este juego refleja tanto la exigencia física y emocional del béisbol en su fase más alta como el calibre de los equipos involucrados. Cuando un partido se extiende tanto, cada decisión de lanzador, cada cambio táctico y cada batazo adquiere una magnitud diferente.
Para los Dodgers, la victoria representa no solo un triunfo en la serie, sino también la capacidad de responder y definir en momentos extremos. Para los Blue Jays, aunque la derrota es dolorosa, el hecho de llegar hasta ese límite muestra el nivel al que han llegado.
Finalmente, para los aficionados del béisbol, este juego queda como hito: récords rotos, actuaciones legendarias y una narrativa que se escribirá entre los más grandes enfrentamientos de la historia.
