La rivalidad caribeña del béisbol se trasladará al corazón de Nueva York: el sábado 15 de noviembre, el Citi Field acogerá el esperado duelo entre estrellas de la selección de República Dominicana y las de Puerto Rico, y los organizadores anticipan la asistencia de más de 25 000 aficionados.
El enfrentamiento, programado para dar inicio a la 1:00 p.m. hora del este de EE.UU. (2:00 p.m. en República Dominicana) y con el equipo puertorriqueño fungiendo como “local”, es parte de una iniciativa para fortalecer los lazos entre las ligas de béisbol de invierno de ambas naciones y traer un espectáculo de alto nivel al enclave latino de Queens.
La venta de boletos ya arroja señales de éxito: según informes dominicanos, más de 18 000 localidades ya habían sido vendidas previo al fin de semana previo al partido, lo que refuerza la expectativa de superar las 25 000 entradas vendidas.
El evento cuenta con varios alicientes para el aficionado latino:
Es la primera vez que este tipo de partido especial entre ambas selecciones se celebra en la ciudad de Nueva York, sede del equipo New York Mets.
Se ha anunciado que el mítico jugador dominicano Robinson Canó —que vestirá la camiseta número 24 en honor a su trayectoria— disputará su última aparición profesional en territorio estadounidense durante este encuentro.
Habrá una “Block Party” previa al partido, con actividades desde las 10:30 a.m. en los alrededores del estadio, incluyendo camiones de comida dominicana y puertorriqueña, entretenimiento para la comunidad y ambientación especial.
Nueva York cuenta con una de las comunidades dominicanas más grandes del mundo fuera de República Dominicana, así como una intensa presencia puertorriqueña. Este escenario convierte el evento no solo en una celebración deportiva, sino también en un acto de identidad y cultura para la diáspora. Además, ambas ligas han publicado estadísticas de grandes audiencias cuando sus equipos se enfrentan en torneos regionales como el Clásico Mundial de Béisbol, lo cual refuerza las expectativas de que este juego marque un hito de asistencia.
Lo que hay que seguir:
• Qué tan rápido se agotan los boletos, o si se amplía la capacidad del estadio.
• Si la climatología de noviembre y el frío en Nueva York afectan la asistencia, o si la pasión latina se impone.
• Cuál será el roster final y qué estrellas de ambas naciones formarán parte del partido.
• Cómo se canaliza el “colorido latino” del evento: música, comunidad, gastronomía y ambiente serán tan protagonistas como el juego mismo.
Este partido promete entrar en los libros de historia del béisbol caribeño y de la comunidad latina en Estados Unidos.

