Los organizadores del Gran Premio de México (GPM) están preparando una negociación estratégica con Formula 1 para extender el contrato del evento mucho más allá de su vigencia actual. Actualmente, el GPM tiene asegurada su plaza en el calendario de la F1 hasta 2028, pero según declaraciones de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), iniciarán conversaciones a principios de 2026 para asegurar un acuerdo de tres a cinco años adicionales, lo que abriría la puerta a que el evento se mantenga hasta 2031 o incluso hasta 2033.
Razones detrás de la estrategia
El GPM genera una rentabilidad significativa: más de mil millones de dólares en ingresos anuales, lo que lo convierte en uno de los eventos más lucrativos del calendario de la F1.
La presencia del mercado latino es clave: México no sólo aporta espectadores locales, sino también un flujo importante de fanáticos hacia otros Grandes Premios en EE.UU., lo que refuerza el valor estratégico del GPM para la F1.
A pesar del éxito, la F1 evalúa constantemente nuevos circuitos y mercados (por ejemplo, países árabes, Asia, otros escenarios latinoamericanos), por lo que los organizadores mexicanos quieren consolidar su lugar de antemano ante la competencia.
Lo que viene en el proceso
Las negociaciones formales están previstas para principios de 2026, con el objetivo de cerrar un acuerdo antes de que se completen los términos del contrato vigente.
El acuerdo podría abarcar un período de tres a cinco años adicionales, lo que situaría la extensión hasta 2031–2033.
Próximamente, ambas partes deberán definir aspectos clave: montos de derechos, beneficios/complementos para la F1, infraestructura del circuito, mejoras de instalaciones y la experiencia para los fanáticos.
Implicaciones
Para México: una confirmación de largo plazo daría estabilidad al evento, permitiría inversiones más ambiciosas en infraestructura y aseguraría que el país siga siendo un referente de la F1 en Latinoamérica.
Para la F1: retener un evento exitoso como el GPM es importante para fortalecer su presencia en la región, en especial en vista de los planes de expansión en otros mercados.
Para los aficionados: mayor certeza de que podrán seguir asistiendo o viéndolo en México por muchos años; también podría implicar mejoras en experiencia, servicios y horarios.

