El béisbol siempre da segundas oportunidades, y Miguel Andújar está decidido a aprovechar la suya con los Cincinnati Reds. Tras varias temporadas marcadas por lesiones y altibajos, el dominicano vive un renacer en 2025, mostrando un bate oportuno y, sobre todo, la salud necesaria para convertirse en pieza clave del equipo.
El resurgir de un bateador:
Desde su llegada a Cincinnati, Andújar ha sido un motor ofensivo. Su promedio supera la barrera del .350, respaldado por batazos de poder y una capacidad para producir carreras en momentos decisivos. Esta consistencia lo ha colocado entre los bates más confiables de la alineación roja, un rol que parecía lejano hace apenas un par de años.
El propio jugador ha confesado que la clave ha sido mantenerse sano:
“Cuando el cuerpo responde, el resto fluye. Me siento fuerte, en ritmo y con la confianza de ayudar al equipo.”
El sueño de los playoffs
Para Andújar, este buen momento tiene un objetivo muy claro: volver a vivir la experiencia de la postemporada. Desde sus años con los Yankees, donde llegó a disputar escenarios de octubre, no ha tenido otra oportunidad de probar la intensidad de los playoffs. Ahora, con los Reds en la pelea por un puesto de comodín, su motivación es máxima.
El dominicano no oculta su ilusión:
“La postemporada es otra cosa: cada turno, cada jugada cuenta el doble. Quiero volver allí y aportar lo mejor de mí para el equipo.”
Impacto en Cincinnati
Producción ofensiva: Su aporte con el madero ha sido determinante para que los Reds mantengan ritmo en una división muy cerrada.
Liderazgo silencioso: Andújar transmite calma y disciplina en el clubhouse, sirviendo de ejemplo a los más jóvenes.
Versatilidad defensiva: Aunque su fuerte es el bate, ha respondido en distintas posiciones, mostrando compromiso total con el equipo.
Lo que viene
Los Reds afrontan semanas decisivas en la lucha por clasificar. El rendimiento de Miguel Andújar será un factor clave: si mantiene su nivel, Cincinnati tendrá más posibilidades de asegurar un boleto a octubre.
El dominicano, por su parte, se enfoca en lo esencial: jugar cada día como si fuera el último y seguir demostrando que, cuando está sano, puede marcar la diferencia en Grandes Ligas.
