La MLB, en colaboración con sus operadores de apuestas autorizados, anunció nuevas medidas dirigidas a limitar las apuestas sobre lanzamientos individuales —también conocidas como “micro-apuestas”, como predecir si un lanzamiento será strike o ball o cuál será su velocidad. Estas acciones buscan reducir el riesgo de manipulación de juegos y preservar la integridad del deporte.
¿Qué se reguló exactamente?
Las apuestas sobre eventos de lanzamiento individual desde ahora estarán con un límite máximo de 200 dólares.
Estas apuestas dejarán de estar permitidas en apuestas combinadas (parlays), lo que impide que confluyan con otros resultados para aumentar el pago.
Las medidas se aplicaron de forma inmediata una vez anunciadas, en asociación con casas de apuestas que representan más del 98 % del mercado estadounidense regulado de apuestas deportivas.
La MLB explicó que este tipo de apuestas presentan un “riesgo elevado de integridad” porque dependen de acciones individuales que pueden estar influenciadas por un solo jugador y que muchas veces no afectan el resultado global del partido.
¿Por qué se activaron estas medidas ahora?
La decisión de la MLB se produce tras la revelación de una investigación federal contra dos lanzadores del Cleveland Guardians —Luis Ortiz y Emmanuel Clase— acusados de aceptar sobornos para influir en apuestas sobre lanzamientos específicos.
Estas acusaciones han generado alarma sobre la vulnerabilidad que tienen ciertas apuestas muy específicas (como un solo lanzamiento o una sola jugada) frente a la manipulación.
Implicaciones de la medida
Para los jugadores: se refuerza la señal de que la liga vigila de cerca la integridad del juego y que cualquier conducta sospechosa relacionada con apuestas puede llevar sanciones severas.
Para los operadores de apuestas: deben adaptar su oferta comercial, eliminar o modificar los mercados de lanzamientos individuales, y reducir el riesgo de fraude o manipulación.
Para los aficionados y para el deporte en sí: se busca garantizar que el resultado de los partidos sea producto del rendimiento deportivo y no de intervenciones externas o ilegales vinculadas a apuestas.
Para las regulaciones estatales: la acción de la MLB podría funcionar como modelo para otras ligas que están enfrentando cuestionamientos similares sobre apuestas de oferta muy específica (micro-prop bets).
