El mundo del béisbol se encuentra de luto tras el fallecimiento de Bobby?Jenks, ex cerrador de los Chicago White Sox y pieza clave en su título de la Serie Mundial 2005. Tenía 44 años y murió este 4 de julio en Sintra, Portugal, tras enfrentar un agresivo adenocarcinoma de estómago en fase 4.
Jenks fue una figura dominante entre 2005 y 2010, logrando 173 salvamentos (segundo en la historia de los White Sox) y registrando velocidades de lanzamiento de hasta 102?mph.
Fue seleccionado al Juego de Estrellas en 2006 y 2007, y en 2007 estableció un récord al retirar 41 bateadores consecutivos.
Su momento eterno llegó en el Game?4 de la Serie Mundial 2005: Jenks ponchó al último bateador para culminar un histórico triunfo y quebrar la sequía de 88 años de los White Sox sin título.
Tras su retiro, Jenks continuó ligado al béisbol, asumiendo roles como coach y manager en ligas menores. En 2022 fue premiado como Manager del Año en la Pioneer League, y en 2023 dirigió a los Windy City ThunderBolts.
El presidente de los White Sox, Jerry Reinsdorf, lo describió como “un miembro icónico de la familia” y elogió su entrega dentro y fuera del campo.
Compañeros como A.J. Pierzynski, Paul Konerko y Ozzie?Guillén destacaron tanto su intensidad competitiva como su corazón de “oso de peluche” fuera del terreno.
Jenks deja un legado imborrable: 6 hijos, una carrera de reliever dominante y una vida de servicio al béisbol, tanto en Grandes Ligas como en las ligas menores. Su muerte es una pérdida profunda para los fanáticos de los White Sox y la comunidad del béisbol.
