El jardinero veterano de los Philadelphia Phillies afronta unas semanas decisivas: tras una temporada 2025 con altibajos tanto ofensivos como defensivos, los rumores indican que el equipo lo volverá a poner en el mercado. Frente a ello, Castellanos asumió la incertidumbre con una frase clara: “Lo que tenga que pasar, pasará”.
¿Qué hay detrás del rumor de cambio?
El gerente de operaciones del equipo, Dave Dombrowski, reconoció que un “cambio de escenario” podría ser beneficioso para Castellanos —una idea que los Filis han manejado en los últimos dos inviernos.
El mayor problema: Castellanos tiene un salario de US$ 20 millones para la temporada 2026, lo que complica su salida. Si un equipo quiere adquirirlo, probablemente los Filis deberán asumir una parte significativa de ese contrato.
Además, su producción en 2025 no ha sido convincente: tuvo uno de los peores rendimientos entre los jardineros calificados de MLB, especialmente en defensa, lo que complica su valor de mercado.
Castellanos —en entrevista reciente en MLB Network— reconoció que muchas cosas “están fuera de su control”, y por ahora su prioridad es mantenerse listo físicamente para una temporada completa, dejando lo que “tenga que pasar” en manos del destino.
Qué opciones hay para él en 2026
Si los Filis deciden separarse de Castellanos, las posibilidades podrían ser:
Firma como jardinero de esquina o bateador designado en un equipo mediano o de reconstrucción, con contrato amortizado por Filadelfia. Equipos con presupuesto limitado pueden aprovecharlo como “segunda opción” ofensiva.
Que algún equipo asuma su contrato mayormente, si está convencido de que puede recuperar su poder ofensivo. Pero con los datos recientes, esa opción parece menos probable.
Que termine aceptando un rol reducido o cambio de posición (primera base o bateador designado), como lo mismo sugirió estar dispuesto si un club lo necesitara.
MLB.com
Qué está en juego
Para Castellanos —un bateador probado en su mejor momento— el 2026 es clave: su valor como agente libre o como cambio dependerá de si puede demostrar que aún tiene poder ofensivo y alguna defensa aceptable.
Para los Filis: desprenderse de su contrato podría liberar recursos para reconstruir la plantilla o buscar opciones más productivas. Si logran un canje, podrían recibir prospectos o activos que compensen el costo.
Para otros equipos: podría ser una apuesta de bajo costo (especialmente si Filadelfia absorbe parte del salario), con la posibilidad de un gran retorno si Castellanos reencontrara su nivel.
