Los Orioles han acordado un contrato de dos años por US$28 millones con Ryan Helsley —pendiente de exámenes médicos—, en lo que representa su primer gran movimiento para reforzar el bullpen en la temporada 2026.
Por qué escogieron a Helsley
Helsley fue uno de los relevistas más dominantes de la MLB entre 2022 y 2024: registró 49 salvamentos en 2024 —la mayor cantidad del circuito— con efectividad de 2.04.
Tiene en su carrera 105 rescates, 377 ponches y una efectividad de 2.96 en más de 319 innings lanzados, lo que demuestra experiencia y consistencia cuando está sano.
Tras una temporada 2025 inconsistente —dividida entre Cardenales y Mets— donde acumuló 21 salvamentos y terminó con un ERA de 4.50 entre ambos equipos, un cambio de ambiente y rol podría representar una oportunidad de rehabilitar su rendimiento.
Qué significa este movimiento para Baltimore
Con la lesión prolongada del cerrador titular Félix Bautista —operado de hombro y descartado para buena parte o toda la temporada 2026 — Helsley llega para ocupar ese rol de “9ª entrada” y dar estabilidad al relevo.
Este fichaje representa una apuesta fuerte del club para dejar atrás los problemas del bullpen de 2025, cuando tuvieron una de las peores efectividades de relevistas en la liga.
Además, al firmar por dos años con opción de salida tras la primera temporada, Baltimore mantiene flexibilidad: si Helsley responde bien, podría quedarse; si no rinde, pueden ajustar sin compromiso a largo plazo.
Lo que hay que vigilar
La reciente inestabilidad de Helsley: 2025 no fue un buen año en New York, con problemas de efectividad —algo que los Orioles tendrán que monitorear de cerca.
Que el bullpen reciba apoyo desde el “antes del octavo inning”: tener un buen cerrador no basta si los relevistas intermedios no logran mantener ventaja.
La presión sobre Helsley: será el responsable del último out, lo que implica un reto mental y físico importante tras su irregular temporada.
