ARLINGTON.-
En una noche para la historia, el abridor Trevor Rogers rompió esquemas al convertirse en el primer lanzador en batear desde 2021, reflejando una estratégica apuesta del manager Tony Mansolino . Tras una lesión del catcher suplente, el equipo optó por prescindir del DH en entrada extra, y Rogers fue al plato dos veces, dejando constancia de la flexibilidad táctica del conjunto.
En un duelo soberbio, Rogers también brilló desde la lomita, conteniendo a los Rangers durante 5.1 innings, controlando el marcador 3?2 sin permitir extrabases. Su rol fue fundamental para que Baltimore maniobrara un rally en entradas tardías y consiguiera una victoria 10?6 en 11 innings.
El manager Mansolino destacó lo inusual de la noche: “Tendremos que hablar de este juego por los próximos 10 años”, reconociendo la mezcla de estrategia, improvisación y riesgo que definió el partido.
Un rally espectacular en la décima y undécima entradas, encabezado por Gunnar Henderson y Luis Vázquez, fue la cereza del pastel: cuatro carreras en el 10º y otras cuatro en el 11º para cerrar el épico triunfo.
Este juego quedó grabado en la memoria: Orioles sin DH, pitcher al bate, rally ofensivo desde abajo y un desenlace clásico. Rogers no solo dirigió desde la colina, sino que también participó en la historia desde el plato, un símbolo de creatividad y urgencia del equipo.
