LOS ÁNGELES.?
Las tensiones entre los San Diego Padres y Los Angeles Dodgers escalaron esta semana con sanciones impuestas por Grandes Ligas tras una serie de lanzamientos controvertidos y la crisis emocional en Dodger Stadium.
En la parte baja de la novena entrada del jueves, el relevista Roberto Suárez fue castigado con tres juegos de suspensión y una multa no revelada por golpear intencionalmente a Shohei Ohtani de los Dodgers.
Suárez ha apelado la decisión, lo que permite que siga disponible por ahora .
El conflicto se originó en una escalada previa: en la parte alta de la misma entrada, el novato Jack Little había golpeado en la mano a Fernando Tatís Jr., intensificando la tensión y provocando que el banco de ambos equipos se volcara al campo.
Como consecuencia, los mánagers Mike Shildt (Padres) y Dave Roberts (Dodgers) también fueron suspendidos por un juego y multados por conducta antideportiva, debido a su papel en el conato que resultó en contacto físico al nivel de los bancos.
Shildt defendió su reacción, aludiendo a que protegía a su equipo y particularmente a Tatís: “Enough is enough… estoy defendiendo a un hombre que amo”
si.com
. Roberts, por su parte, declaró que actuó para calmar la situación y subrayó que no quería que el enfoque estuviera en los managers.
La rivalidad local apenas comienza a caldearse, con disputas abiertas desde el martes, múltiples pelotazos en un mismo tramo de juego y bancas vaciadas en momento de alta tensión
