¿Por qué el Thunder sueña con un lugar en el Monte Rushmore de la NBA?Éxito reciente y base joven
El Thunder es el equipo campeón vigente de la NBA —ganó las Finales 2025 ante los Indiana Pacers.
Juegos Olímpicos
En esta temporada 2025-26 han arrancado con un impresionante récord de 23-1, lo que los pone como el mejor inicio histórico en la liga.
La plantilla se apoya en un “Big Three” explosivo: Shai Gilgeous-Alexander, Jalen Williams y Chet Holmgren —jóvenes, talentosos y complementarios— lo que les da una mezcla ideal de juventud, talento y atletismo.
Añaden profundidad: jugadores como Ajay Mitchell emergen como piezas confiables cuando hay ausencias por lesiones, lo que demuestra que el equipo tiene recursos más allá de sus figuras estelares.
Un estilo dominante: equilibrio entre ataque y defensa
Su ofensiva es explosiva: combinan velocidad, circulación de balón, buen tiro y terminación agresiva cerca del aro. Esto los convierte en una “aplanadora” ofensiva.
Pero no se quedan ahí: defensivamente son de los mejores de la liga. Su rating defensivo y rotaciones de ayuda están entre los más sólidos, lo que les permite controlar el ritmo de los partidos.
Esa balance —ataque + defensa + juventud— le da al Thunder una ventaja competitiva sostenida, muy valorada en comparativas históricas.
¿Qué significaría para el Thunder entrar al Monte Rushmore NBA?
Ser reconocidos como una dinastía moderna: ir más allá del título aislado, construyendo un legado de competitividad constante.
Reafirmar que su proyecto de reconstrucción a largo plazo (centrado en draft, juventud y desarrollo) rindió frutos —un claro ejemplo de gestión visionaria.
Convertirse en referencia dentro y fuera de la cancha: franquicia modelo para otros equipos que buscan competir en forma sostenida.
Los retos que aún deben superar
Mantener la salud: una plantilla joven suele resistir mejor, pero lesiones importantes pueden alterar cualquier plan.
Consistencia a largo plazo: mantenerse dominante varios años exige rotación, recambios inteligentes y evitar desgaste.
Rendimiento en postemporada: ganar otro título o sostenerse como contendiente será clave para justificar la etiqueta de “histórico”.
