Tras conquistar el Super Bowl LX, las figuras de los Seattle Seahawks, el corredor Kenneth Walker III y el mariscal de campo Sam Darnold, encabezaron el tradicional desfile de campeones en Disneyland, continuando una de las celebraciones más emblemáticas del deporte estadounidense.
Walker, elegido Jugador Más Valioso (MVP) del partido, fue pieza determinante en el triunfo 29-13 sobre los New England Patriots, destacando con 135 yardas terrestres. Durante la jornada festiva expresó su emoción por la experiencia al señalar que nunca había visitado el parque y que vivirla resultaba “surrealista”.
Darnold, por su parte, contribuyó en el campo con 202 yardas por pase y un touchdown, consolidando su rol en la ofensiva del equipo campeón.
Los jugadores disfrutaron atracciones como la clásica “Fiesta del loco” (Mad Tea Party), antes de recorrer el parque en un carro alegórico temático junto a personajes de Disney frente a cientos de aficionados.
La visita forma parte de una tradición que se remonta a 1987, cuando el MVP del Super Bowl celebró con la frase “Me voy a Disneyland”, costumbre que se ha mantenido —salvo una pausa en 2021— como símbolo del cierre festivo tras el campeonato.
Las celebraciones del título continuarán en la ciudad de Seattle con un desfile oficial de campeones en el que se espera una multitud masiva para homenajear al equipo.
El festejo en el parque temático también formó parte de una celebración más amplia que incluyó interacción con aficionados y la emblemática cabalgata por Main Street, consolidando la imagen pública del triunfo tras una temporada culminada con el trofeo Lombardi.
